Nota de seguridad: una faja no diagnostica ni trata por sí sola una hernia, ciática, artrosis o dolor lumbar. La elección y el tiempo de uso deben indicarlos un profesional sanitario, especialmente durante el embarazo, el posparto o ante una lesión.
En nuestra farmacia, recibimos numerosas consultas acerca de las fajas para la espada: cuándo es aconsejable usarlas, cuánto tiempo deberían llevarse, si contribuyen a aliviar el dolor de espalda, cuál es la más adecuada según cada necesidad y cómo se deben colocar correctamente.
Para responder a estas preguntas, es esencial comenzar desde la base: la importancia de cuidar tu espalda y abdomen.
La columna vertebral es un pilar esencial en nuestra vida cotidiana, no solo porque sostiene el cuerpo y facilita la movilidad de la espalda, sino también porque protege el sistema nervioso central, incluyendo la médula espinal.
Es fundamental prestar atención a la red de músculos que rodea la columna, ya que son ellos quienes le ofrecen estabilidad y soporte.
Con frecuencia, tendemos a descuidar esta área crítica de nuestro cuerpo, sometiéndola a esfuerzos excesivos, ya sea durante la jornada laboral, practicando deporte o en nuestras actividades diarias, lo que puede derivar en lesiones.
En otros casos, los problemas de espalda o abdominal pueden ser el resultado del desgaste relacionado con la edad, movimientos repetitivos o inadecuados, cirugías en la zona o molestias postoperatorias.
¿Cómo podemos cuidar nuestra espalda?
La elección de la faja adecuada dependerá de la naturaleza específica de cada problema. Sin embargo, hay medidas generales que todos podemos tomar para cuidar nuestra espalda:
- Elige un colchón que proporcione el soporte adecuado para mantener la columna en una posición natural.
- Incorpora una rutina de ejercicios diarios adaptada a tus necesidades y capacidad.
- Mantén una postura erguida al caminar y evita el uso prolongado de tacones altos o cargar bolsos pesados.
- Trabaja en reducir el sobrepeso, ya que este ejerce presión adicional sobre la columna.
- Asegúrate de adoptar una postura correcta frente al ordenador y ajusta tu espacio de trabajo para evitar tensiones innecesarias.
- Dobla las rodillas y utiliza la fuerza de las piernas en lugar de la espalda cuando levantes objetos pesados.
- Evita realizar movimientos repetitivos que puedan causar desgaste o lesiones.
¿Cuándo se debe usa la faja lumbar?
Una faja lumbar puede considerarse como apoyo en casos concretos, siempre tras valorar la causa del dolor, la talla, el nivel de sujeción y el tiempo de uso con un profesional sanitario.
Fajas lumbosacras
- Lumbalgia
Es un dolor localizado en la parte baja de la espalda que puede ser crónico o agudo y más o menos intenso. En ocasiones, este dolor puede irradiar hacia las extremidades y puede llegar incluso a dificultar la movilidad.
Ante lumbalgia, dolor persistente o una lesión, solicita valoración profesional antes de combinar faja, ejercicio o calor.
Fajas para lumbalgia
Una faja lumbosacra puede aportar soporte en algunos casos de lumbalgia, pero no debe recomendarse por defecto ni utilizarse sin valorar la causa del dolor.
- Hernia discal
A veces puede no causar dolor pero, cuando lo hace, se sitúa en la zona de la hernia y puede irritar un nervio cercano que irradia hacia el glúteo, la pierna o incluso los pies. También puede provocar hormigueo, entumecimiento o debilidad en la pierna.
En una hernia discal o dolor irradiado, la indicación de faja, ejercicio o calor debe individualizarse por un profesional sanitario.
Faja para hernia discal
Ante una hernia discal o dolor irradiado, solicita valoración profesional antes de utilizar una faja. El nivel de sujeción no debe elegirse únicamente por la intensidad del dolor.
- Artrosis lumbar
Es una degeneración del cartílago que recubre las vértebras lumbares por lo que estas rozan con el movimiento y pueden provocar dolor. Este dolor mejora con el reposo y es más frecuente en personas de mayor edad.
En artrosis o rigidez lumbar, el plan de ejercicio, calor o soporte debe adaptarse a la persona y a su situación clínica.
Faja lumbar para artrosis
La artrosis no implica por sí sola que deba utilizarse una faja lumbosacra.
- Lumbociática o ciática
El dolor, causado por el pinzamiento del nervio ciático, normalmente se debe a una hernia discal o por un estrechamiento de la columna vertebral.
Es un dolor que descienda por el glúteo hasta la pierna, llagando incluso hasta el pie. A veces produce una sensación de ardor, entumecimiento, hormigueo, sacudida eléctrica y debilidad. Y normalmente afecta a un solo lado del cuerpo.
Ante ciática o dolor que baja por la pierna, solicita valoración antes de limitar movimientos o usar faja, ejercicio o calor.
Faja para ciática
La ciática no debe tratarse por cuenta propia con una faja; el modelo y el tiempo de uso, si procede, requieren indicación individual.
- Hernias abdominales o eventraciones
Es un defecto o abertura en la pared abdominal a través de la cual puede salir el intestino causando obstrucciones e incluso necrosis intestinal en los casos más graves.
No apliques compresión sobre una hernia abdominal sin una indicación profesional individualizada.
Fajas para hernias abdominales
Una hernia abdominal necesita valoración médica. Utiliza una faja solo si se ha indicado para tu caso y siguiendo la talla y la pauta recomendadas.
- Hiperlordosis lumbar o embarazo
Exceso de curvatura hacia adentro de la columna vertebral en la zona lumbar provocando dolor. Esto puede producirse debido a posturas inadecuadas, sedentarismo, obesidad y sobre todo en la última etapa del embarazo.
Faja embarazo
Durante el embarazo o el posparto, consulta con matrona, fisioterapia o medicina antes de utilizar un cinturón pélvico o una faja.
- Contractura muscular
En casi todas las patologías lumbares se contraen los músculos adyacentes provocando dolor, rigidez y limitación del movimiento.
Puede ser por sobre esfuerzos, frio ambiental, edad avanzada, falta de calentamiento antes de un ejercicio…
Faja para contractura muscular
Ante una contractura, consulta la causa y la conveniencia de aplicar calor o compresión antes de elegir una faja.
- Post-operatorios
Tras una cirugía lumbar o abdominal o incluso tras un parto los músculos de la pared abdominal o de la espalda se ven debilitados y pueden provocar dolores y molestias en la zona.
¿Cómo se colocan las fajas abdominales?
Para colocar correctamente una faja abdominal, inicia de pie con los pies ligeramente separados. Asegúrate de que la faja esté orientada correctamente, con la parte más ancha hacia abajo. Envuelve tu abdomen empezando por la parte baja, ajustando la faja firmemente pero sin apretar demasiado. Asegura el cierre de la faja, ya sea con velcro o ganchos, y realiza algunos movimientos para verificar que te sientes cómodo y que la faja se mantiene en su lugar sin limitar tus movimientos.
Nuestra opinión sobre las fajas abdominales
Las fajas o bandas abdominales son muy aconsejables en la mayoría de los problemas de espalda, pero hay que saber cuál elegir y durante cuánto tiempo llevarla puesta.
Después de una operación, utiliza únicamente el tipo de faja y la pauta indicados por el equipo sanitario que realiza el seguimiento.
Siempre se aconseja su uso durante el día y quitar la faja para ir a la cama.
Comprar faja abdominal
La elección de la faja abdominal adecuada depende de tus necesidades específicas y objetivos. Considera los siguientes aspectos:
- Define si tu objetivo es estético, terapéutico o de soporte durante el ejercicio.
- Busca materiales transpirables y cómodos que permitan el uso prolongado.
- Asegúrate de elegir la talla correcta para evitar incomodidades y obtener los mejores resultados.
Donde comprar fajas abdominales
En Parafarmacia Para Regalar, contamos con una amplia gama de fajas abdominales de alta calidad.
Desde modelos pélvicos hasta fajas de soporte lumbar, nuestro catálogo incluye opciones para todas las necesidades. Explora nuestra selección aquí y encuentra la faja perfecta para ti.







